Estás mas cerca
de hacer
tu sueño realidad
¡Regístrate y recibe novedades y promociones exclusivas que tenemos para ti en nuestra tienda virtual!
Tu moto es mucho más que un medio de transporte: es tu compañera de ruta, tu cómplice en cada aventura. Aprender a conocerla en detalle es parte del camino para cuidarla y disfrutarla por más tiempo. Aquí te compartimos cinco señales clave que podrían indicar que algo no anda bien con su motor. Presta atención y anticípate con mantenimiento preventivo.
Lee más sobre: Aceite Pro Honda: cómo y cuándo cambiarlo en tu moto
Una moto bien sincronizada debe responder de manera fluida, sin tirones ni sacudidas, sin que se detenga o pierda potencia de manera inesperada al acelerar o al desacelerar con el motor. Si sientes jaloneos, puede tratarse de un ajuste de carburación, sincronización o incluso un filtro de aire sucio.
¿Sabías que la altitud también influye? No es igual rodar en Girardot que en Bogotá. Las variaciones de altura afectan la mezcla de aire y gasolina del motor.
Realiza una revisión y asegúrate de que el filtro de aire esté limpio. Ten en cuenta que las motos suelen venir ajustadas de fábrica según la altitud de la ciudad donde se comercializan. Sin embargo, si los problemas persisten, consulta a un mecánico especializado que pueda verificar si el ajuste es el adecuado para el entorno donde conduces.

El sobrecalentamiento es una señal clara de que algo no está funcionando bien. Puede presentarse en el tanque, cerca del escape o incluso en el tablero, dependiendo del tipo de moto.
Una moto en buen estado no debería emitir humo visible. Si ves humo negro, puede deberse a:
Filtro de aire saturado.
Mezcla rica (exceso de gasolina).
Fallas en la carburación o inyección.
También suele venir acompañado de mayor consumo de combustible y menor rendimiento.
Actúa pronto: Lleva tu moto a revisión para evitar daños mayores y reducir emisiones contaminantes.
Conocer el sonido habitual de tu moto es clave. Si notas ruidos metálicos, golpeteos o "arrastre", es momento de actuar.
Si tu moto ya no responde igual, pierde fuerza o le cuesta subir pendientes, es una alerta clara.

Si notas que tu moto está más caliente de lo habitual, revisa estos puntos clave: el filtro de aire (podría estar sucio o tapado), la calibración de las válvulas, el nivel de refrigerante (en motos con enfriamiento líquido) y el estado del aceite del motor. Una falla en alguno de estos componentes puede causar un sobrecalentamiento, afectando el rendimiento y la vida útil de tu moto. ¡Mantenlos en buen estado para evitar problemas!
Puede deberse a:
Mala sincronización del motor.
Válvulas mal calibradas.
Filtro de aire sucio.
Bujías desgastadas o incorrectas.
Problemas en la caja de cambios, rodamientos o cigüeñal.
Podrías causar:
Desgaste prematuro del motor.
Gripado (bloqueo por falta de lubricación).
Fusión de piezas internas.
Fallas graves en el sistema de combustión.
Nivel bajo de aceite o ausencia de refrigerante, en caso de que tu moto cuente con él.
Aceite vencido o en mal estado.
Filtro de aire sucio.
Bujía inadecuada.
Exceso de carga o uso intensivo sin pausas.
Altas revoluciones mantenidas.
Fallas en el sistema de enfriamiento.
Lee más sobre: ¿Por qué elegir repuestos originales para tu moto?
Verifica el funcionamiento del sistema de refrigeración antes de comenzar tu trayecto, en caso de que tu moto cuente con él
Usa el aceite recomendado por el fabricante.
No dejes la moto encendida en neutro por mucho tiempo.
Haz paradas cortas en trayectos largos.

Las altas temperaturas externas aumentan la carga térmica del motor. Esto obliga al sistema de enfriamiento a trabajar más y puede reducir el rendimiento si no está en buen estado. Además, el motor alcanza más rápido su punto crítico de calor.
No lo ignores: Detectar estas señales a tiempo puede evitar daños costosos y peligrosos. Recuerda que una moto bien cuidada no solo tiene mejor rendimiento, sino que te da seguridad y tranquilidad en cada trayecto. Haz revisiones periódicas, usa repuestos originales y mantén el mantenimiento preventivo al día. Si notas algo extraño, no dudes en visitar los concesionarios de Honda para una revisión más detallada. Detenerte a tiempo puede ahorrarte mucho dinero en reparaciones. Tu moto también habla… escúchala.